Una vez eclosionados los alevines de los huevos, estos pasan por un corto periodo de larva en el que se alimentan del saco vitelino. Transcurrido este periodo es momento de suministrarles alimento. Éste consistirá en pequeños invertebrados acuáticos. Esta pequeña fauna que servirá de alimento a los alevines, habrá sido recogida tiempo antes del cauce donde vaya a tener lugar la translocación de los salinetes. Estos invertebrados serán criados en cautividad. Con ello se consigue tener una fuente de alimento constante y controlada, y que además es la misma que se van a encontrar los peces una vez lleguen a su lugar de destino. Cuando los ejemplares hayan alcanzado un tamaño de adulto, se procederá a la suelta de los ejemplares. Esta fase se realizará mediante sueltas de los ejemplares en distintos puntos del cauce del arroyo, con la intención de hacer una translocación lo mas homogénea posible a lo largo del tramo elegido. A ser posible, las sueltas de los peces se realizarán en el mismo día. Con ello se evita que aquellos ejemplares que hayan sido liberados con anterioridad puedan competir con los que se liberaron más tardíamente. La suelta de los ejemplares deberá hacerse en un día con condiciones meteorológicas lo mas benévolas posible, evitándose momentos de fuertes lluvias, ya que estas pueden incrementar el volumen de sedimentos en suspensión en el agua, dificultando la perfecta aclimatación de los salinetes en los primeros momentos de la suelta.
Cuando los ejemplares hayan alcanzado un tamaño de adulto, se procederá a la suelta de los ejemplares. Esta fase se realizará mediante sueltas de los ejemplares en distintos puntos del cauce del arroyo, con la intención de hacer una translocación lo mas homogénea posible a lo largo del tramo elegido. A ser posible, las sueltas de los peces se realizarán en el mismo día. Con ello se evita que aquellos ejemplares que hayan sido liberados con anterioridad puedan competir con los que se liberaron más tardíamente.
La suelta de los ejemplares deberá hacerse en un día con condiciones meteorológicas lo mas benévolas posible, evitándose momentos de fuertes lluvias, ya que estas pueden incrementar el volumen de sedimentos en suspensión en el agua, dificultando la perfecta aclimatación de los salinetes en los primeros momentos de la suelta.